martes, 10 de febrero de 2015

Reflexiones de un mueble en la consulta: parte 2


Primera parte aqui

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Seguridad del paciente, claro que si, eso queremos todxs, que el paciente esté seguro ante los peligros de esta vida tan mala (los excesos, los malos hábitos, las malas decisiones, las enfermedades...) y para eso estamos aquí para PROTEGER a la gente de sí mismos oigan, y de las enfermedades sobre todo claro, que son el mayor mal de este planeta (no el hambre, ni la violencia, eso es menos malo todo el mundo lo sabe...). Y por eso cada vez más ofertamos a la gente pruebas de diagnóstico precoz y les hacemos controles, y los visitamos cuanto más mejor, y les recomendamos dietas, o cambio de hábitos, y a veces pastillas claro, incluso cirugías, para asegurarnos de que se mantienen sanxs.

Pues es que resulta que el grupo este tan majo de gente que se dedica al tema de seguridad contempla otra cosa bien distinta. Y es que lo que hacen es reflexionar sobre el daño resultante de las intervenciones médicas. De todas ellas. Porque cuando hacemos una revisión de estas "rutinarias" (esas que no cuestan nada, JA!) o pedimos una prueba "para prevenir" resulta que después tenemos que cargar con las consecuencias del resultado. Porque mientras la/el paciente espera la prueba está de los nervios y mientras espera el resultado ya ni te cuento. Pero es que si sale "indeterminado" y hay que repetir la prueba o hacer otra más agresiva para "quedarnos tranquilos" esx paciente a lo mejor no puede dormir de la angustia y como consecuencia estará de mal humor y como consecuencia igual se pelea con su pareja y al final acaba tomando pastillas para dormir o para la ansiedad porque así no puede vivir... Que digo yo que quien se queda tranquilo es quien pide la prueba, porque a quien se la piden no puede estarlo menos, ¿no?

Porque hemos machacado a la gente con que lo mejor que pueden hacer para mantener su salud es chequearse cada poco tiempo, no vaya a ser que se les estropee algo y después no llegamos a tiempo para solucionarlo. Pero ¿cuánta gente les ha advertido del daño que podemos hacer lxs médicxs? Cuando ofrecemos estos maravillosos screenings, ¿alguna vez hablamos seriamente y con la evidencia científica en la mano sobre los falsos positivos y las consecuencias de éstos? ¿o de la carga emocional y la muy probable cascada de erroes que puede conllevar hacerse pruebas y estudios de forma periódica estando SANX?

"Doctora yo me pongo en sus manos"  Es la frase más terrorífica que se puede escuchar en un centro médico. 
No por Dios, por Alá o por quien sea... no se ponga usted en mis manos. Ni en las de ningún sanitarix por favor. No se deje guiar ciegamente por profesionales que tenemos la mente perversamente influenciada por las enfermedades que vemos, estando usted totalmente sanx. E incluso si le hemos detectado alguna enfermedad, no renuncie a su derecho a informarse, demandar y discutir todas y cada una de las posibilidades terapéuticas, incluso la de no hacer absolutamente nada. No nos de carta blanca, por lo que más quiera, que el mayor experto sobre una enfermedad es quien la padece. Sus médicos están influenciados por muchas cosas: por la vertiente científica a la que son más afines, por sus creencias personales, por el sistema en el que se mueven, por el contexto socio-económico, por su situación laboral... muchas veces de forma insconsciente y libre de todo interés sí (al menos reconocido), pero hay que tenerlo en cuenta, ¿no le parece?

Hay tantas y tantas cosas de las que carecemos en medicina, tantas cosas que ignoramos y tantos errores y conductas nocivas que perpetuamos...

Si al menos tuviéramos interés por notarlas, en lugar de estar tan cegados echando la culpa a otrxs de lo que funciona mal...
Es culpa del sistema que no le da la cita a su debido tiempo, es culpa del gobierno que nos recorta presupuesto, es culpa de la gente que no se cuida y llegan pasados de rosca.... pero nunca es culpa nuestra por sobrecargar las consultas con pacientes sanxs a los que vamos a revisar "por si acaso", ni por ordenar cientos de pruebas complementarias o tratamientos de coste-efectividad más que dudosa, ni por no comprobar que el paciente ha entendido e interiorizado las opciones terapéuticas y ha tenido  el momento de expresar sus dudas y dar su opinión...  igual también es es un poco culpa nuestra que no se cumpla el principio de justicia por el que juramos velar al licenciarnos... 

Igual nos sentimos tan cómodos haciendo medicina con lxs sanxs (o generando enfermos controlables) que olvidamos dedicar tiempo a lxs realmente enfermxs; a la inmigrante diabética que siempre falta a las citas porque no puede permitirse dejar el trabajo para venir a la consulta, a la anciana hipertensa que nunca consigue objetivos terapéuticos porque tiene que decidir entre las pastillas y pagar el alquiler, al depresivo que rebota de especialista en especialista porque nadie entiende su dolencia... uff, con esxs no podemos lidiar. Nos formaron para hacer medicina no activismo social.

Igual es que si no abordamos la vertiente social, cada vez más presente y con más impacto en la salud de nuestras comunidades, la medicina se nos queda a medias y todo nuestro esfuerzo es en vano.


Elegimos una profesión al lado del sufrimiento, eso ya lo sabíamos. ¿Cuánto tiempo más vamos a ignorar que esta forma de hacer medicina está incompleta? ¿Cuándo vamos a reflexionar sobre lo que hacemos mal?

5 comentarios:

  1. Hola :)
    Estudio 3 de Medicina, y justo en estos momentos estamos viendo la ética de la relación médico paciente en clase.
    Esta reflexión que has hecho me hecho darle otra vuelta, y creo que, al menos en parte, tienes razón.

    No me atrevo a comentarte mi opinión porque no tengo ni idea de cuál es el día a día en un hospital.
    Pero gracias por hacerme reflexionar :)

    Un saludo :)

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    1. Hola Iratxe!
      Gracias por pasarte y decidirte a comentar. Me alegra que el post te haya servido para reflexionar, a mi también me sirve al escribirlo, y es un bonito objetivo de este blog! (casi el único! jeje).
      No importa que no hayas trabajado aún en un hospital, como estudiante de medicina aportas una visión interesante de lo que puedes sacar de clases y prácticas, también sobre este tema. Para eso están también los blogs, para compartir diferentes puntos de vista y debatir. La próxima vez no te cortes, que estoy segura de que tienes algo que aportar! Un saludo

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  2. Hola Belen! No sabia donde escribirte...he leido tu blog y me ha ayudado mucho leerte ☺
    He elegido este año tambien medicina de familia y espero poder ejercer con la misma fuerza e ilusion que transmites...eres un ejemplo ☺
    Que consejos me darias ahora que empiezo la residencia??
    Gracias 😁
    Un abrazo!

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    1. Hola! Siento no saber tu nombre! jeje
      Mil gracias por tu comentario, por aquí se pasa poca gente y siempre me hace mucha ilusión!! :)
      Lo de ser un ejemplo...uff me queda un poco grande! Seguro que si has elegido esta especialidad por vocación, serás un/a gran especialista en personas!!
      Mis consejos... creo que están resumidos en este post que escribí hace poquito http://www.medicinayalgomas.blogspot.com.es/2014/06/a-mis-resis-peques.html :) Poco más puedo decir salvo que la residencia es una carrera de fondo, que habrá momentos buenos y otros no tanto...que será duro, pero merecerá la pena (yo así lo creo y aún no he acabado! jeje) Un abrazo gigante y mis mejores deseos para ti!

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  3. Guau, Belén. Guau.
    Es una suerte dar con alguien como tú: persona, profesional, observadora. Lo primero escasea: hay cáscaras vacías por todos lados. Lo segundo lo adscribo a tu capacidad para evaluar el sistema y actuar en consecuencia (estoy seguro que lo harás en la medida en que te lo permitan); no entiendo la profesionalidad como sinónimo de número de diagnósticos disparados o número de publicaciones (me parece empezar la casa por el tejado). Lo tercero es sólo una suposición. He leído varias entradas tuyas y es un gustazo ver cómo priorizas la información que recibes. Pero ya te digo, es sólo una suposición.
    Es curioso, porque yo lo primero que dije antes de entrar a Medicina fue "No pienso hacer tantos años para acabar recetando Paracetamol; ni muerto hago Familia" y ahora que estoy en la recta final me planteo "No pienso haberme esforzado tanto para acabar siendo parte de este sistema nauseabundo; creo que mi lugar está en Familia". Las frases resumen la idea, pero tienen matices: entré pensando hacer investigación (de ahí que Familia estuviese tan lejos de mis deseos) y totalmente influenciado por la imagen que tiene la mayor parte de la sociedad de esa especialidad. Y, en cuanto a lo que pienso ahora, tampoco creo que Familia sea el último reducto de la humanidad en la medicina (aunque sí es o debería ser la muleta del paciente al que se le invita a pasearse por ella), cualquier especialista debería pensar como tú, pero realmente le he encontrado la gracia a no ser un cuasi-dependiente de las pruebas complementarias para acabar de tomar tu decisión.
    Radiodiagnóstico me gusta también mucho, por el contenido de la especialidad en sí, pero, bueno, ya veremos qué escojo finalmente.

    Un abrazo muy grande. Mucho mucho ánimo. No desistas en tu esfuerzo.
    Óscar.

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