viernes, 14 de junio de 2013

Andando se hace el camino: R1


Hace ya 3 semanas que comencé mi primera rotación como R1. Contrariamente a lo que me habría gustado, no he empezado por mi centro de salud, pero aún así estoy muy contenta. Ahora...

Si ser residente de medicina familiar y comunitaria ya es poco glamuroso de puertas para afuera, en lo que se refiere al ámbito hospitalario (al menos en el mío) se puede decir que somos "para echarnos de comer a parte".
Para empezar, nuestros compañeros y compañeras de especialidades hospitalarias, lógicamente, firman el contrato con el hospital. Hicieron todos los trámites los primeros días, de manera que les facilitó mucho las cosas a la hora de obtener el pijama de trabajo, su identificación y sus claves informáticas.
L@s resis de MFyC firmamos nuestro contrato con la unidad docente de atención familiar y comunitaria, pero pasamos la mitad de la residencia (si no más) rotando y trabajando en el hospital. Esta pequeña diferencia nos supone una serie de giros y desviaciones en la carrera por conseguir nuestro sitio en el hospital. Mientras el resto cogía la autopista directa, nosotr@s hemos sufrido una serie de desvíos muy farragosos y en mi opinión, totalmente innecesarios. Siempre se pueden hacer mejor las cosas, y en mi opinión, con l@s resis de familia en especial, se pueden hacer mucho mejor. Espero tener la oportunidad de ponerles las cosas más fáciles a futuras promociones.

Afortunadamente, una vez peleados estos trámites, empiezas muy pronto a sentirte parte del hospital.
En ese sentido estoy muy contenta de haber elegido el más pequeño de Palma, dado que pone mucho más fácil el conocer a la gente con la que trabajas y el integrarte dentro del equipo.
El martes pasado tuve mi primera guardia y viví para contarla gracias a mis erres mayores y a los adjuntos y adjuntas que me tocaron en suerte como supervisores, ya que en todo momento se mostraron muy dispuestos a resolver mis dudas y guiar mis pasos para que no olvidara nada importante.

A cerca de mi rotación por medicina interna diré que he tenido una suerte extraordinaria con la tutora que me han asignado. Es una docente espectacular y todavía mejor persona. Procuro empaparme de su manera de trabajar, sobre todo de su forma de hacer con los pacientes. Les informa de una manera muy sencilla para que la entiendan, les mira a los ojos y les llama por su nombre siempre. Es increiblemente sensible al lenguaje no verbal y se da cuenta de cómo el paciente está gestionando la información que les da. Es cercana y a la vez muy profesional. Le gusta citar a sus pacientes en la consulta después de darles el alta para ver que todo a ido bien y llega a formar vínculos con ellos. Hace unos días le dije que tenía el espíritu que yo creía que debía tener una buena médica de familia. Me sonrió y me dijo que podría haberlo sido perfectamente. No le pregunté porqué no la eligió pero creo que si hubiera tenido un cupo de atención primaria sus pacientes habrían salido ganando con creces.

Así que, la suerte, la casualidad,o quién sabe qué, me han puesto al lado de una internista con corazón de familióloga. Trabajar con ella me motiva a mejorar día a día, a ser una esponja. No negaré que me da mucha pereza ponerme a estudiar, que aún no tengo libros ni bibliografía que considere adecuada para esta etapa de mi formación. Además de que no se por donde empezar, hay tanto que repasar, que caer en la cuenta de las lagunas que tengo me abruma. ¡Y me gusta tanto ejercer de verdad! Hablar con mis pacientes, practicar mis habilidades comunicativas, mi manera de desenvolverme con ellos. Me gusta ver sonreír a la gente en un hospital. Me gusta que sientan acogida, confianza, que no tengan miedo. Evidentemente son dos aspectos que tienen que ir muy unidos. No puedo ser una buena médica si no refresco mis conocimientos continuamente. Así que más pronto que tarde tocará sumergirse en la literatura médica.

Se que estos 4 años van a ser maravillosos en muchos sentidos. Aunque también serán duros y aprenderé muchas lecciones de formas poco agradables. Pero pase lo que pase, espero nunca perder la perspectiva que me llevó a embarcarme en este crucero. Espero que mi ilusión y mi vocación se mantengan firmes y me den alas.

Termino con el vídeo de la promoción de medicina de este año del Hospital Universitario de Valme, que es un recorrido por los años de facultad, pero que en su parte final también hace referencia a nuestro yo futuro. Mi enhorabuena y agradecimiento para ell@s por compartir su ilusión y su creatividad.



Que nunca se apague la llama que se encendió dentro de mi cuando elegí ser médica. Que nunca pueda evitar sonreír cuando recuerde o diga en voz alta que quiero ser médica de familia :)

2 comentarios:

  1. Mi querida mini-R, emocionante tu post... supongo que por conocer el ambiente de lo que hablas, por que la sensación de "Que el año que viene lo tengan más fácil" la tuve yo y parece que no ha podido ser (a la siguiente lo conseguimos, no?), por que tu tutora me emociona cada vez que hablo con ella, por que a mi a veces se me apagan las ganas de ejercer y pienso en la felicidad del Mercadona... pero post como este animan y mucho a seguir adelante.
    Vamos a ello? ;)

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    1. Ayyy mi erre mayor de mis amores! ^^ Gracias por pasarte a comentar! Desde luego es frustrante ver cómo se repiten los mismos errores año tras año pero como dices, no dejaremos de intentarlo! Seguro que poco a poco iremos consiguiendo cositas :) Tu ya llevas más recorrido que yo en esto, y probablemente me tocará pasar por esos apagones, pero nos tenemos los unos a los otros para encontrar la luz. Siempre adelante compañero. Un abrazo!!

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