domingo, 4 de noviembre de 2012

¿Y dónde están las mujeres?


Mucha gente que me conoce, y probablemente también algun@s de quienes me lean habitualmente en twitter, quizás ya hayan empezado a leer este post (si es que se han decidido a hacerlo) con cierto recelo. 

Y es que dadas las pocas veces que desaprovecho la oportunidad de visibilizar las muchas desigualdades que considero aún existen hoy en día entre hombres y mujeres, much@s consideran que soy una radical del tema.

Sin ánimo de parecer una ególatra, he de decir que yo no me considero una persona intransigente ni intolerante, pero dado el sentimiento generalizado que suscita mi forma de decir las cosas cuando se trata de esto (y de otros temas que me tocan la fibra, que por otra parte tenemos tod@s) procuro compartir datos y opiniones de manera que la gente no se lo tome como un ataque directo, ya que no es esta mi intención, y me da pena que el mensaje no llegue por ser una mala mensajera.

Así que espero hacerlo mejor en esta ocasión.

¿Qué es eso de la paridad? Mucha gente cree que la paridad o las llamadas leyes de cupo, facilitan el acceso de un colectivo (en este caso las mujeres) a determinados puestos simple y llanamente por el hecho de pertenecer a ese grupo, sin valorar si sus aptitudes son las idóneas para el cargo. Una vez más, desconocimiento puro y duro. La paridad de género facilita el acceso de una mujer a un determinado puesto en las mismas condiciones de preparación que un hombre que también se presente al puesto. Es decir que si se presentan mujeres y hombres con idénticas (o muy parecidas) capacidades, formación y requisitos, para cubrir una serie de cargos de responsabilidad, una parte de los mismos deben ser asignados a mujeres.

¿Y por qué es necesaria esta medida, si estamos hablando de personas igualmente capacitadas? ¿Porqué no al revés, un cupo obligatorio para hombres? Esto es lo que desconcierta a tantísima gente. El porqué resulta necesaria una norma que obligue a ciertas agrupaciones a cumplir un determinado cupo, y particularmente para mujeres. Pues simple y llanamente porque la realidad, es que la cúpula de estos organismos acaba estando constituída mayoritariamente por varones. 
Llegados a este punto, ¿en serio creéis que esto es porque no hay mujeres igualmente válidas para estos puestos? ¿De verdad pensáis que los puestos de poder están ocupados por personas válidas, que "casualmente" son casi todos hombres? Pues permitidme que os diga, que pecáis de ingenu@s...

Voy a ilustrar lo que digo, con unos cuantos ejemplos. 

Os presento a los integrantes de la mesa de una jornada del foro de la profesión médica que se celebró hace muy poquito. 

Si pincháis en la foto, os lleva a la noticia (por otro lado tremendamente interesante) con unas cuantas fotos más igual de curiosas que ésta... ¿Qué es lo que falta en esta foto? Pues yo, lo primero que me pregunté cuando la vi, y teniendo en cuenta datos como éstos fue "¿dónde están las mujeres?"

El chico que está más a la derecha de la foto es el que hasta hace poco fue presidente del CEEM, que es el órgano que representa a l@s estudiantes de medicina españoles en este tipo de eventos. Tuve la oportunidad de conocerlo y estoy segura de que ha sido un excelente presidente, y que merecía ser elegido para el puesto. Pero cuando él era vicepresidente de asuntos externos, la vicepresidencia de asuntos internos la llevaba una chica. Y os aseguro, que cualquiera que le oyera hablar y viera la calidad de su trabajo tampoco tendría duda ninguna de que sería una persona totalmente adecuada para el puesto. Y en el último congreso al que fui como representante, así se lo dije a una de mis compañeras, mucho más veterana que yo. ¿Sabéis cuál fue su respuesta? No la transcribo literal, porque de esto hace ya un añito y no lo recuerdo exactamente. Pero fue algo así como que si, que ella era muy válida, pero que era mejor que se quedara como vicepresidenta porque como los altos cargos son la mayoría hombres, que era mucho mejor que nos representara un chico porque le iban a tomar más en serio... Os aseguro que me quedé totalmente a cuadros. No me lo podía creer... Y me pregunto yo, si las nuevas generaciones de mujeres profesionales que vamos saliendo no tenemos fe en nosotras mismas y en llegar a tener una consideración y un prestigio igual al de los varones si nuestros propios méritos nos preceden, ¿cómo vamos a exigir que se nos vea como a iguales?

Esa chica que podría haber llegado a ser una magnífica presidenta podría haber sido víctima en aquel entonces de una discriminación seguramente inconsciente. Y qué gran favor le habría hecho entonces algo parecido a una ley de cupos, ¿no? Si algun@ de los integrantes nuevos o viejos del CEEM leen estas lineas, probablemente se pongan en pie de guerra porque quizás había otros motivos para decantarse por él y no por ella, o porque incluso ella ni si quiera quería ser presidenta. Y tendrán razón. Pero si os cuento esto es porque yo lo viví personalmente y porque aunque en este caso hubiera otras circunstancias, me chirría que en los años que lleva constituído el CEEM y por tanto en todas las elecciones presidenciales que ha habido, no haya habido ni una sola mujer que no fuera igualmente válida o incluso mejor que el candidato masculino y a la que se haya rechazado por las razones a las que aludía mi compañera (sería causalidad que fuese yo a dar con la única que piensa así...). O peor, que no se hayan presentado candidatas a presidenta por el temor a no ser igual de respaldadas o incluso por tener la misma opinión sobre su propia capacidad de llegar a transmitir lo mismo que un chico.

Con esto no pretendo criticar ni devaluar el magnífico trabajo que hacen desde el consejo, ni atacar ni juzgar el funcionamiento interno del mismo, solo pretendo hacer una llamada a la reflexión, porque si realmente ésto es lo que piensan la mayoría de l@s constituyentes del CEEM, en mi opinión, es que algo no va bien.

Vamos con otro ejemplo.
En esta ocasión os presento a un grupo de "expertos en sanidad 2.0" elegidos por la plataforma Campus Sanofi hace unos meses:
                                  

Si pincháis en la imagen, os llevará a un magnífico post publicado por @rubengp que también se extraña de que nadie se haya acordado de añadir a ninguna experta 2.0. Y aquí, seguro que nadie del mundillo sanitario 2.0 duda de que competirían en igualdad de condiciones con sus compañeros, por un puesto en este mural. Entonces, ¿porqué Sanofi sólo se acordó de los hombres? Os recomiendo el post de Rubén y el debate que se generó en los comentarios.

Y para terminar con los ejemplos hablaré de una situación que viví en mis propias carnes hace muy poquito, cuando era representante de estudiantes de mi facultad. Y es que en las reuniones que mantenía con la Universidad y el SES, en una mesa de unas 20 personas, solo 3 éramos mujeres. 2 representantes de estudiantes y la directora de la escuela de enfermería. Rector, vicerrectores, decano y vicedecano de medicina, gerente del SES.... todos varones. Y en aquella ocasión no fui yo quien llamó la atención sobre este detalle, si no la directora de la escuela de enfermería. Y es que no deja de ser curioso...

Pues casos como éstos ni más ni menos, son los que evita la desventurada paridad. Se trata de visibilizar que las mujeres están hoy en día en los mismos ámbitos que los hombres, que son unas valiosísimas aportadoras si se les deja, y que deben estar presentes en los puestos con alta carga de responsabilidad  y en aquellos que les permitan ser escuchadas, porque su visión sobre las cosas que se puedan discutir y sobre las que se puede elegir también es necesaria. 

La paridad no se refiere solo a la división entre hombres y mujeres. También puede haber paridad de raza, paridad de edad y paridad sobre cualquier colectivo en el que se crea necesaria la participación más o menos igualitaria de varios grupos a los que se les atribuyan diferencias que puedan ser significativas a la hora de tomar decisiones o discutir sobre ciertos temas. Si se tuviera que constituir una mesa para decidir sobre el aborto, ¿qué seria mejor, una mesa formada solo por providas, o por ginecólog@s, o por madres y padres, o una mesa que tuviera representación de tod@s éstos colectivos en más o menos igual número de representantes por grupo? ¿Qué es mejor, una sola perspectiva o varias?
Las mujeres hemos tenido un desarrollo histórico que no han tenido los hombres y nuestro rol social es todavía muy diferente. Por estos motivos la visión de una mujer y la de un hombre puede ser muy distinta y el encuentro de ambos puntos de vista no puede dejar de ser enriquecedor para tod@s. 

La mayor polémica que suscita este asunto quizás es el establecimiento de los cupos. ¿50%, 40%, 30%? Para mi, sinceramente, todos los cupos son injustos. Si establecemos un cupo del 30% puede que haya mujeres válidas que se queden fuera porque se haya superado el cupo. Si elegimos el 50 o 60% puede que pase lo mismo con los varones... Por esto creo que el sistema de cupos no es ni de lejos el mejor sistema para asegurar la participación igualitaria de hombres y mujeres. Pero resulta que estamos en una encrucijada porque, de no establecer cupos, está más que demostrado que la mayoría de los altos cargos están ejercidos por varones. No tenéis más que dedicaros a buscar por internet, y os asombraréis de la cantidad de ejemplos. Os prometo que no me invento nada.

Y antes de terminar, para que se entienda que no pretendo buscar culpables, si no simplemente promover la reflexión diré que en las múltiples conversaciones que he mantenido y lo mucho que he leído y visto sobre el tema, también sale a colación la decisión de muchas mujeres de no tomar puestos de poder. Ésta es la otra cara de la moneda. Cuántas mujeres válidas no se presentan a puestos importantes o de alta responsabilidad por el miedo a no dar la talla, a perder su vida familiar, o a otros tantos motivos... Cuántas. Pero de ésto habla mucho mejor Sheryl Sandberg, y con ella os dejo.

                                          video

Espero haber sido capaz de llegar a transmitir esa idea de reflexión que creo nos debemos seguir haciendo tod@s y que la próxima vez que habléis de paridad, aunque os siga pareciendo injusto (que lo es), en vez de criticar y punto, os paréis a pensar de qué manera aseguraríais vosotros la igualdad en este sentido. Solo con ideas constructivas se consigue avanzar.

Por último, lanzo una pregunta, a ver qué os parece: ¿Os habéis preguntado porqué ni si quiera se habla de paridad en trabajos que no sean de representación pública u organismos de poder? Interesante esto también...

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ACTUALIZACIÓN: he creído interesante poner aquí algunos artículos que ido encontrando después de haber publicado este post. Por si os apetece leer más :)

Por si quedaban dudas, algunos ejemplos más:

Más sobre las cuotas:

3 comentarios:

  1. Desde luego este tema da bastante que pensar y que reflexionar, aunque no me refiero a un trabajo externo del tipo debate, sino a algo mucho más interesante: la autoreflexión, a ver que podemos conseguir con eso.
    Me ha parecido una entrada de lo más acertada a pesar de lo espinoso del asunto y me gustaría aportarte un concepto que aprendí sobre este tema en clase y que le va al pelo. Se le conoce como el "techo de cristal", es una especie de barrera o límite metafórico que representa el hecho de que muchas mujeres no puedan acceder a puestos de responsabilidad a pesar de estar igual de preparadas (o en algunos casos más) que los hombres, como el caso de las cátedras de universidad, formación de tribunales, puestos ejecutivos y un largo y triste etcétera de todos los ejemplos que se te ocurran. Te invito a que indagues sobre el tema si te interesa.
    Un saludo

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  2. Muchas gracias por pasarte a comentar Pablo :) Si que he leído algo sobre "el techo de cristal" aunque de momento no se demasiado sobre el término. Espero seguir aprendiendo y documentándome pues es un tema que me interesa bastante aunque cuanto más conozco más me duele y más me reafirmo en que queda aún mucho por hacer.
    Es un alivio que haya gente como tu que esté dispuesto a la reflexión y la autocrítica y más aún que esté dispuesto a escuchar! :) Gracias!

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  3. Esto es un tema muy importante sobre mas a las mujeres

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